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“Más allá del tono lastimero y pesimista o
de negación y falsa cólera, más allá de
la premeditación optimista y épica existe una poesía
tranquilamente modesta que no busca agradar ni seducir sino
expresarse por sí misma, a veces con humor o con ironía,
a veces como una inclemencia : creo que entrega una dolorosa versión
de la esperanza. Esta poesía denuncia o describe su tiempo
privada de la anécdota y de la complacencia del canto. Su
desnudez la lleva a la pobreza de la palabra primordial. Proviene
de seres indigentes y resignados a entregar sólo una aproximación
de lo que fuera la efervescente embriaguez del poeta ante la crispada
realidad o sueño y ante la palabra ambigua. Esta poesía
de la intemperie es frugal y próxima al silencio. No es el único
camino, pero es el que prefiero en estos momentos. Acaso me haya
equivocado y me haya perdido para siempre.”
Betina Edelberg
De la antología “Canto al amor” de Nicolás Cócaro,
a continuación del poema “Presencia” ( pág. 64).
Sobre la poesía argentina
“Existe una poesía argentina de jerarquía. Por una serie
de prejuicios los argentinos no leen a sus contemporáneos. Por ello
es que el pueblo argentino no se siente expresado. Los poetas nuestros, actuales,
hablan de la vida de todos los días. Nuestra poesía es sobria,
hasta me atrevería a decir pudorosa. No creo en el poeta mesiánico,
tropical, como nos piden; como Neruda o Vallejo. No corresponde a nuestra
idiosincracia. Existe , por otra parte, un lenguaje argentino, esa lengua
que nos expresa. Tengo un gran amor por Buenos Aires. Admiro las expresiones
de Borges y Fernández Moreno.”
Betina Edelberg
Fragmento de una crónica aparecida en el diario “La Nación” que
reproduce un reportaje televisivo realizado por Andrés Percivale en
el programa “Universidad del Aire” (Canal 13, Bs. As. , Octubre
de 1964 )
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