Curiosidades


Amor en la autopista.


Entre palabras muertas
digo amor porque te amo:
y paso y vuelvo a encontrarte veloz
hemos jugado con la muerte durante varios días

Apenas conozco tus voces y no importa
No te imagino con piernas y no importa:
Me acompaña tu cara invadida por miradas
Me acompañan tus manos detenidas en el volante

Y te pienso entre verte y no verte
tan rodeados de velocidades
entre ayer y otra vez ahora

Ya conozco tus ritmos y tus sonrisas
las crispaciones que se postergan al reconocernos:
Te encuentro en mi espejo y te descubro en el tuyo
Eres un paisaje rodeado de ventanillas casi un cuadro
en donde juegan tu perfil y tus cuartos

Conozco las latitudes de tu pelo
las horas de tu barba
las estaciones en tu ropa
tu nuca y tus espaldas

Entre palabras muertas
digo lluvia y melancolía
cuando viajamos adivinándonos
y digo cinco días de la semana
porque me pierdo y no existo
cuando se me clavan los feriados y los descansos

Tengo miedo del día en que nos detengamos
y bajemos para hablarnos
porque ya no podremos seguir jugando

Ahora saldrás de la autopista
y agitarás la mano:
Yo seguiré viajando y esperando hasta mañana


Valeria Montenoble
(seudónimo de B. E.)

“Amor en la autopista” Poema y autobiografía publicados por Betina Edelberg con el seudónimo de Valeria Montenoble , incluidos en la antología “Canto al Amor” (Ediciones PUMA) Bs. As. , 1968.



Autobiografía:


"Escribo y amo. Mi vida es secreta, apasionada, y, sobre todo, libre. Acepto al hombre que me acepta como soy; pertenezco al siglo XXI. No cultivo mis nostalgias, ni mis debilidades y me aburren las tragedias. Trabajar, algún deporte, muchas lecturas y el hombre. En mecánica soy fanática de la inyección directa. Me repugnan las feministas, las mantenidas y las lesbianas, porque simbolizan los temores y la falta de imaginación. He jurado ser siempre joven. Otros datos no importan."

Valeria Montenoble
(seudónimo de B. E.)



“Botánica después de la noche”


Volveré:
Una peluca y una máscara
y el disfraz
que entrega esta ciudad
que me brota
y rodea
y llevo ya un ramaje pesado,

tantas hojas inútiles.


Betina Edelberg

“ Botánica después de la noche” Poema inédito, sólo apareció en la tapa de la versión discográfica de Imposturas ( poemas leídos por la escritora).



Betina Edelberg (a manera de autobiografía)


Betina Edelberg nació en Buenos Aires, en un declarado año que, por varias razones, ya no sabe si debe ocultar, especialmente desde que una antología, en la que abundan mujeres, la ha convertido en precursora. Otra antología más bondadosa –no todo es injusto- ha olvidado años y la ha convertido en una promesa. Tiene mal aspectada la casa de los enemigos ocultos y alterna con enemigos declarados. Poco previsora, dejó de comprar cuadros, artículos de menaje, enciclopedias, ropa blanca, lápices y gomas y papel , un diccionario, antes de los nuevos convenios sucesivos y de las sucesivas devaluaciones del peso. No ha ganado ninguna rifa. No es feliz en materia de citas literarias, siempre se equivoca. Nunca supo utilizar sus títulos universitarios ni sus grandes vinculaciones. A través de los años ha perdido: una lapicera Pelikan con tanque transparente para distraídos, muchas esperanzas, un paraguas que solía torturarla con resignada terquedad, algún íntimo amigo. Todavía puede entregarse a la embriaguez de las carcajadas. Guarda cuidadosamente los recortes que mencionan su nombre y sus conferencias, sus actuaciones por radio y televisión. Tiene la mansa costumbre de escuchar al que habla sin distraerse y sin monologar al mismo tiempo. Ha dado amplio descanso a la poesía., sólo publicó Para la red, Ciudad a solas, Crónica Menor, Imposturas y Mutaciones. Cuando viaja (únicamente becada) , la nostalgia la vuelve al rezongo y a la necesidad de Buenos Aires. Tiene un marido y una hija que miden un metro setenta y ocho y un metro setenta y dos, respectivamente; la estatura de Betina Edelberg es variable. Pasea una oveja y Gunnar Kül es su poeta predilecto; su principal aversión: Gunnar Kül.


Betina Edelberg

Contratapa de “Canto al humor”. Antología imperfecta del humor poético.



FORMAS


quién sabe
qué infatigables memorias
han poblado un gesto
qué majestuosa distracción o delirio
las aventuras de la mirada

quién sabrá
qué dudas o torpezas recorren
como un aire insumiso
este fervor sin desorden estas geometrías
que alguna vez dibujaron la voracidad de la frustración
el solemne argumento de la esperanza
también derivas ... mareas del sueño

y lejos de sus restos y escombros y mudanzas
formas
no la angustia o las malezas del pensamiento
y sus fecundas traiciones
formas
la tranquila realidad de los metales de la piedra
en donde la luz hierve o se deshace por honduras y relieves

estar lejos ... cerca ... rodearlas
volver la espalda
una manera de reconocer el espacio
de agradecer que estos cuerpos inútiles
se hallan instalado
nos habiten
y representen

una manera de aceptar que no somos ya necesarios
porque existen
más allá de lo que ha de ser pasado y olvido
nuestra ausencia.


Betina Edelberg

Poema a modo de presentación del Catálogo de la Exposición Relieves y Esculturas de Susana Lehmann , Galería Véneto, s / f.